Diario de un aficionado al vino: A golpe de susurro

Diario de un aficionado al vino: A golpe de susurro

Hay una bodega sudafricana que emite música clásica en sus viñedos para que las uvas den lo mejor de sí. Parece ser que la del Barroco es la mejor elección, decisión a la que supongo que habrá llegado algún enólogo tras probar las distintas opciones antes de decidirse: el toque de Pink Floyd, el de Metallica, el de Wim Mertens o, ya puestos, los silencios de John Cage.

Susurro_01

Diario de un aficionado al vino: A golpe de susurro

No es cuestión de ponerse demasiado crítico con opciones como ésta. Al fin y al cabo, también hay madres embarazadas que hacen que sus hijos escuchen Mozart, mucho Mozart, para que el niño nazca más inteligente, con una partitura bajo el brazo y con la disposición de reírse de todos los Salieris que vaya a encontrarse en su vida. Y no faltan ganaderos que echan mano de la música para que las vacas den una leche más abundante y de más calidad.

Susurro_02

Diario de un aficionado al vino: A golpe de susurro

Lo bueno de esta época en la que vivimos es que hay tantas Universidades por el mundo redactando estudios sorprendentes que uno puede creer lo que sea porque siempre encontrará qué le respalde. Antes, en otros tiempos más aburridos, uno se veía obligado a creer en lo que le decían, pero ahora, loado sea el conocimiento, el proceso es al revés y uno puede defender cualquier postura que ya se emitirá el informe que lo apoye.

Susurro_03

Diario de un aficionado al vino: A golpe de susurro

 ¿Nacen los niños más inteligentes tras escuchar a Mozart? ¿Se puede percibir la influencia del Barroco en el vino que uno prueba? ¿Hay restos de música clásica en el vaso de leche que metes en el microondas por la mañana? Cada uno queda libre de creer en lo que quiera. ¿A quién no le gustaría que fuera cierta esa relación entre la realidad y la música?

Susurro_04

Diario de un aficionado al vino: A golpe de susurro

En cualquier caso, lo que sí han hecho bien en esa bodega sudafricana es crear una historia alrededor de sus vinos y eso es un gran acierto. Es una forma elegante de diferenciarse y de lanzar una sospecha sobre sus botellas que impulsa a probarlas. ¿Quién no se va a animar a descubrir si hay matices? La idea es buena porque, en el fondo, no se trata solo de un tema de vino. No. Lo que todos queremos es descubrir, sea como sea, que el mundo no es un sitio cerrado y ajeno a nosotros en el que las cosas solo se obtienen con trabajo y sudor, sino un entorno más cercano y sensible, capaz de reaccionar a sugerencias. Que puede ser tan efectivo el susurro como lo es el grito.

Be Sociable, Share!
Esta entrada fue publicada en general y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *