Mas Escorpí: Interpretando la Chardonnay del Penedés.

Por Ángel Domínguez

La Agrología

La familia Gramona sabe que la identidad de sus vino, como en las personas, viene transcrito en su ADN, sujeto al influjo de la tierra, el clima, su cepa, … en definitiva, por lo que hoy llamamos su terroir.

En un ejercicio de psicología vitivinícola, de auscultación paciente de esos factores que cincelan el carácter impreso genéticamente, Jaume Gramona, enólogo y responsable técnico de Bodegas Gramona, interpretó la importancia del factor suelo en sus vinos. Reposando en los borgoñones Claude y Lydia Bourguignon, la asesoría y clasificación edafológica de sus viñedos y parcelas.

De este modo, en Gramona comenzó una revolución desde lo más profundo de la viña, buscando la expresión de sus vinos desde el subsuelo de sus viñedos, trabajando una agricultura fundamentada en la observación, buscando el equilibrio entre el reino mineral, vegetal y animal (agrología). Convencidos que es la forma de preservar un viñedo sano en pos de vinos cada vez más expresivos.

Mas Escorpí: El viñedo

Se trata del viñedo más emblemático de la casa Gramona, localizado en las alturas de Sant Sadurní d’Anoia, lo conforman apenas 6 hectáreas de viñedo plantado a 400 metros sobre el nivel del mar, con un suelo moderadamente profundo, bien drenado y de textura franca, que sirve de asiento para sus Chardonnay y Pinot Noir, base del afamado CAVA Argent y de sus singulares vinos tranquilos, Bru, y este Mas Escorpí.

Un viñedo que fruto de esa revolución agrológica de Gramona, pasó de la viticultura convencional a la integrada, para posteriormente dar el salto a la ecológica, con algunos ensayos biodinámicos en algunas de sus subparcelas.

Mas Escorpí: El vino

Se trata de un monovarietal de Chardonnay procedente de Mas Escorpí y la sub parcela de El Serralet. Una uva que en bodega se prensa sin estrujado previo (lo que previene oxidaciones prematuras), destinando para este vino la «Tete de cuvée» o mosto flor.

Tras las faenas propias de desfangado, se realiza una fermentación controlada a temperaturas comprendidas entre los 14ºC y 15ºC durante más de 40 días. Un tiempo  muy superior a lo habitual, favoreciendo la profusión de las levaduras Saccharomyces Uvarum. Una cepa de levadura criotolerante que destaca por su fuerte producción de glicerol, responsable de la untuosidad, volumen, y la sensación de sedosidad en la boca.

Así pues, estamos ante un vino fragante desde su servicio, que desborda complejísimas sensaciones frutales (pera, kiwi, pulpa y piel de cítricos), junto con sutiles recuerdos a flores blancas y balsámicos (anisados). Derrocha sedosidad en boca, con una untuosidad que se impulsa por una refrescante acidez. Cualidad esta que hace de Mas Escorpí un fiel aliado con platos sencillos como ceviches, o maridado con pescados finos como la lubina salvaje.

Una sensacional muestra del potencial de este varietal en España…

Descubre Mas Escorpí en Tierra Nuestra…

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